En el deporte de formación, una derrota muy abultada entra dentro de lo que puede pasar en una temporada, sobre todo cuando se enfrentan equipos que acaban de empezar con otros que llevan años compitiendo. Los clubes y las entidades que organizan las competiciones intentan evitarlo, y conviene que sigan haciéndolo; más adelante explico qué pueden revisar. Aun así, a veces el marcador se dispara.
Cuando ocurre, las reacciones dentro de un mismo equipo pueden ser muy distintas: hay jugadoras que lloran y dicen que quieren dejarlo, y otras que comentan lo buenas que eran las rivales. Si entrenas o coordinas un equipo que acaba de perder por goleada, probablemente te preguntes qué decirle al grupo y qué trabajar el lunes. Aquí propongo una forma de hacerlo: analizar qué ha pasado, elegir una o dos prioridades para el siguiente entrenamiento y atender a cómo está viviendo cada jugadora la temporada.
Suelo resumir mi forma de entender el deporte en una frase: si solo dependes de los resultados, pierdes tu identidad. Ganar importa y el marcador da información. Después de una goleada, la pregunta útil es qué nos dice ese resultado sobre lo que el equipo necesita aprender.
Una goleada puede tener explicaciones muy distintas
Un equipo puede encontrarse con rivales de mayor edad deportiva, preparación o experiencia. En otro partido, quizá aparezcan dificultades repetidas para defender una situación del juego o para conservar la bola cuando el rival presiona. Y puede ocurrir que la diferencia de nivel termine afectando a la comunicación y a las ganas de seguir intentándolo.
Por ejemplo, un equipo de hockey puede perder muchas bolas al intentar salir desde atrás. El entrenador podría concluir que las jugadoras están nerviosas o que les falta confianza. Al revisar el encuentro quizá encuentre también otra información: pocas líneas de pase, apoyos demasiado alejados o dificultades para reconocer cuándo jugar hacia fuera.
La preparación cambia cuando sabemos en qué situaciones concretas aparecen los problemas. Por eso resulta útil separar lo que hemos observado de la explicación que estamos dando y de la decisión que queremos tomar.
Seis preguntas para analizar una derrota abultada
Propongo revisar estas seis preguntas con la información de los partidos, los entrenamientos y las conversaciones con las deportistas.
PSICOLOGÍA DEL DEPORTE · GUÍA PRÁCTICA
Después de una goleada, ¿qué analizamos?
Seis preguntas para orientar el siguiente entrenamiento.
OBSERVAR
Experiencia y nivel de los equipos
DECIDIR
Revisar si el reto está bien ajustado
OBSERVAR
Dónde nos supera el rival
DECIDIR
Elegir una situación para entrenar
OBSERVAR
Acciones que hace un mes no nos salían
DECIDIR
Comprobar un indicador de progreso
OBSERVAR
Qué pasa en los minutos siguientes a un gol encajado
DECIDIR
Entrenar apoyos y comunicación
OBSERVAR
Si disfrutan entrenando y qué se dicen después de perder
DECIDIR
Escuchar y ajustar el acompañamiento
OBSERVAR
Objetivos, recursos y competición
DECIDIR
Revisar el contexto con el club
DEL ANÁLISIS A LA ACCIÓN
OBSERVAR · ENTENDER · ENTRENAR · COMPROBAR
© Rookie Soul
Podemos recoger esta información mediante vídeo, observaciones del cuerpo técnico, registros sencillos y conversaciones con las jugadoras. Lo importante es que cada dato nos ayude a comprender mejor la situación.
Del análisis al siguiente entrenamiento
Después de una goleada hay tantas cosas que parecen necesitar trabajo que resulta fácil querer corregirlas todas. Me parece más útil elegir una o dos prioridades y preparar tareas que permitan volver a observarlas.
Por ejemplo, si hemos detectado problemas para salir jugando cuando el rival presiona, podemos organizar el trabajo así:
Qué hemos visto: perdemos la bola con frecuencia cuando el rival presiona nuestra salida.
Qué queremos comprobar: si encontramos apoyos suficientes y reconocemos las opciones de pase.
Qué vamos a entrenar: una tarea de salida de bola con oposición, apoyos cercanos y varias opciones para progresar.
Cómo revisaremos la mejora: observaremos las soluciones que aparecen durante la tarea y si las jugadoras consiguen utilizarlas en los próximos partidos.
Podríamos hacer lo mismo con un objetivo de funcionamiento colectivo: mejorar cómo nos comunicamos después de encajar un gol, cómo nos reorganizamos tras perder la posesión o cómo ofrecemos apoyo a una compañera que acaba de equivocarse. En cada caso necesitamos definir qué conducta queremos entrenar.
En mi experiencia, trabajar con objetivos concretos, tareas ligadas a ellos y un seguimiento sencillo ayuda a que el equipo reconozca avances aunque el marcador tarde en cambiar.

Cuando las goleadas se repiten, también hay que mirar al club
Una derrota muy abultada puede ser excepcional. Si las diferencias se mantienen durante meses, conviene ampliar el análisis. ¿Los rivales tienen un nivel similar? ¿Qué objetivos se fijaron al comenzar la temporada? ¿Qué oportunidades reales encuentran las deportistas de utilizar lo aprendido?
El cuerpo técnico puede ajustar tareas y objetivos. La coordinación deportiva puede revisar el encaje del equipo en la competición, sus recursos y su planificación. En determinados contextos, las entidades organizadoras también pueden valorar formatos y agrupaciones que favorezcan experiencias competitivas adecuadas para la etapa de formación.
El equipo que gana tiene igualmente cosas que trabajar: mantener el respeto, sostener la calidad del juego, facilitar la participación y asumir la responsabilidad de competir bien también cuando domina claramente.
Qué ocurre con las ganas de seguir jugando
Llorar o decir que se quiere dejar el equipo después de una goleada son reacciones que merecen atención. Para entenderlas, ayuda conocer cómo han vivido las semanas anteriores.
Me interesaría saber si disfrutan entrenando, si reconocen progresos, qué lugar encuentran dentro del grupo y cómo están viviendo la competición. También qué explicaciones empiezan a repetirse entre ellas: siempre perdemos, no mejoramos o no podemos hacer nada.
Una revisión de estudios con adolescentes de deportes de equipo encontró que, entre los factores analizados, la motivación y la forma de vivir la experiencia deportiva eran los que más se asociaban con seguir o abandonar. Un solo partido no lo decide. El entrenador puede influir en ese entorno a través de las tareas que propone, la información que ofrece y las relaciones que favorece dentro del equipo.
En Cuando la vida te sienta trabajo estas cuestiones en el capítulo dedicado a los equipos que pierden mucho. La Rookie Tool D3, Hoja de Pequeñas Victorias, ayuda a reconocer lo aprendido incluso después de una derrota difícil. Para revisar el funcionamiento colectivo contamos con la E1, Mapa de mi equipo, y para el trabajo del entrenador, con la E7, Cuestionario de autoevaluación por etapas.
Estas herramientas pertenecen a la colección vinculada al libro. Puedes conocerlas en el espacio de Rookie Tools.
Las familias también forman parte del proceso
Cuando una hija o un hijo vuelve a casa después de perder por goleada, los padres suelen querer saber cómo se encuentra. Algunas personas tienen ganas de hablar al salir del campo y otras prefieren hacerlo más tarde.
Ese momento tiene su propio espacio en Después de perder: ¿preguntar, hablar o esperar?. Si las dificultades se repiten, también puede ser útil conversar con el entrenador para conocer los objetivos deportivos y lo que se está trabajando con el grupo.
Para seguir trabajando
Si lo que habéis detectado tiene que ver con la comunicación, la participación o los objetivos compartidos, en Cómo mejorar la cohesión en un equipo deportivo encontrarás propuestas para trabajar esas cuestiones durante la temporada.
Psicología del Deporte para entrenadores y clubes
En Rookie Soul trabajo con entrenadores, equipos y clubes en situaciones relacionadas con la motivación, la confianza, el liderazgo, la comunicación y el funcionamiento colectivo. Podemos comenzar por una revisión del contexto con el cuerpo técnico y, según lo que encontremos, desarrollar asesoramiento, formación aplicada o trabajo directo con el equipo.
El objetivo es que las propuestas tengan continuidad en los entrenamientos y podamos comprobar qué va cambiando en la experiencia y el funcionamiento del grupo.
Referencias
- Ortiz Gordo, J. (2026). Cuando la vida te sienta. Lo que SÍ puedes aprender desde el banquillo.
- Back, J., Johnson, U., Svedberg, P., McCall, A. e Ivarsson, A. (2022). Drop-out from team sport among adolescents: A systematic review and meta-analysis of prospective studies. Psychology of Sport and Exercise, 61, 102205. DOI.
- Spaaij, R., Lusher, D., Jeanes, R., Farquharson, K., Gorman, S. y Magee, J. (2019). Participation-performance tension and gender affect recreational sports clubs’ engagement with children and young people with diverse backgrounds and abilities. PLOS ONE, 14(4), e0214537. DOI.
José Ortiz Gordo
Psicólogo Experto en Psicología del Deporte · Rookie Soul



