Estado de flow en el deporte: qué es y qué tiene que ver con disfrutar

COMPETIR · FLOW Y DISFRUTE

Carlos Alcaraz tiene un repertorio técnico y táctico extraordinario. Puede cambiar el ritmo de un punto, sorprender con una dejada, defender una pelota complicada y pasar al ataque en cuanto encuentra la oportunidad.

Cuanto más exigente es el partido, más recursos necesita para encontrar soluciones. Y hay momentos en los que parece disfrutar especialmente de esa dificultad.

Hace unos días hablaba sobre ello con Rubén Rodríguez, periodista de El Confidencial. El 20 de octubre de 2026 publicó una entrevista sobre la psicología de Carlos Alcaraz que tituló:

«Alcaraz es lo que llamamos un tenista en estado de flow».

Hablamos de la dificultad de los partidos, de los recursos que tiene para resolver situaciones complicadas y del disfrute que transmite durante determinados momentos de juego.

Esa relación entre desafío, atención y disfrute aparece en cualquier deporte y en cualquier nivel. En este artículo explico qué es el estado de flow, qué sabemos de él y cómo trabajo en consulta la atención y la respuesta ante las dificultades.

La concentración y las decisiones también forman parte del disfrute de competir.

Qué es el estado de flow

El estado de flow en el deporte, también llamado estado de flujo, es una experiencia psicológica de profunda concentración e implicación en una actividad. La persona se encuentra absorbida por lo que hace, sus acciones pueden sentirse fluidas y la propia tarea resulta gratificante.

El psicólogo Mihály Csíkszentmihályi comenzó a estudiar estas experiencias, que posteriormente Susan Jackson y otros investigadores analizaron en el deporte.

Imagina que estás jugando un punto de tenis especialmente exigente. Tu rival cambia la dirección de la pelota, tienes que desplazarte, ajustar los apoyos y decidir cómo responder.

Tu atención está completamente dentro del juego. Interpretas lo que sucede y utilizas tus recursos casi sin detenerte a pensar en cada movimiento por separado.

En algunos momentos, esa concentración se acompaña de una sensación de fluidez. Es lo que, coloquialmente, llamamos estar enchufados.

La experiencia tiene mucho que ver con cómo percibimos el desafío, qué habilidades creemos tener para afrontarlo y cómo vivimos la actividad mientras está sucediendo.

Las nueve dimensiones del flow

La investigación clásica describe nueve dimensiones que ayudan a comprender estas experiencias. Jackson y Eklund desarrollaron instrumentos para estudiarlas en el contexto de la actividad física y deportiva.[1]

En el deporte, estas dimensiones describen la tarea, nuestra forma de actuar y cómo vivimos la experiencia.

La relación con la tarea. El equilibrio entre desafío y habilidad aparece cuando percibimos una exigencia importante y creemos disponer de recursos para responder. También intervienen las metas claras, que nos permiten saber qué queremos hacer, y la información sobre la ejecución, que nos ayuda a reconocer lo que está sucediendo y realizar ajustes.

La experiencia durante la ejecución. Encontramos la fusión entre acción y conciencia, cuando los movimientos y decisiones se experimentan con especial fluidez; la concentración en la tarea, que mantiene nuestra atención en la actividad; y la sensación de control, vinculada a nuestra percepción de capacidad para responder.

La manera de vivir ese momento. Puede disminuir la preocupación por la evaluación de los demás, cambiar nuestra percepción del tiempo y aparecer una especial satisfacción por la actividad. Esta última dimensión recibe el nombre de experiencia autotélica.

Las nueve dimensiones permiten describir diferentes características del flow. Su intensidad y expresión pueden variar entre personas y situaciones.

Infografía de las nueve dimensiones del flow agrupadas en el desafío, la acción y la experiencia: equilibrio desafío-habilidad, metas claras, información clara, fusión acción-conciencia, concentración en la tarea, sensación de control, menor preocupación por la evaluación, transformación del tiempo y experiencia autotélica
Las nueve dimensiones del flow, agrupadas en el desafío, la acción y la experiencia.

La experiencia autotélica conecta directamente con algo que me interesa especialmente: disfrutar haciendo deporte.

El placer de jugar y disfrutar de un desafío

Una experiencia autotélica es aquella que resulta gratificante por la propia actividad.

Un tenista puede disfrutar resolviendo un intercambio difícil. Un corredor puede sentirse conectado con el ritmo que lleva durante una sesión. Y un triatleta puede encontrar satisfacción en las decisiones que necesita tomar cuando la competición se complica.

El interés está en la propia tarea. El resultado sigue teniendo importancia, pero durante esos momentos estamos ocupados jugando, corriendo, nadando o pedaleando.

El disfrute deportivo también aparece en muchas otras situaciones.

Podemos pasarlo bien entrenando con nuestros compañeros, aprendiendo un golpe nuevo, regresando a una actividad que echábamos de menos o descubriendo que somos capaces de resolver algo que antes nos costaba muchísimo.

El flow describe una experiencia particular de concentración y gratificación. El disfrute forma parte de nuestra relación con el deporte de muchas maneras.

Disfrutar de lo que hacemos tiene valor por sí mismo, independientemente de la marca o del resultado. También practicamos deporte porque nos gusta.

Carlos Alcaraz: cuando la dificultad invita a utilizar todos tus recursos

Durante mi entrevista con Rubén Rodríguez comentaba que una de las fortalezas de Alcaraz es la variedad de soluciones que tiene a su alcance.

Puede construir un punto de muchas maneras. Tiene recursos para defender, cambiar la iniciativa, alterar el ritmo y sorprender al rival.

Esa amplitud técnico-táctica cobra más valor cuando el partido aumenta su exigencia.

Pensemos en la relación entre un desafío y los recursos que tenemos disponibles.

Si una tarea nos resulta demasiado sencilla, puede dejar de estimularnos. Cuando nos exige habilidades que todavía no dominamos, quizá encontremos dificultades para responder. En otras ocasiones, el reto nos obliga a utilizar recursos que hemos preparado y la experiencia resulta absorbente.

Infografía de la zona de flow: ansiedad cuando el desafío supera a la habilidad, aburrimiento cuando la habilidad supera al desafío y flow cuando ambos están en equilibrio
El flow se asocia al equilibrio entre el desafío y la habilidad percibida.

En Alcaraz podemos observar actuaciones que nos invitan a reflexionar sobre esa relación entre desafío, competencia percibida y disfrute.

Es una lectura de su juego desde la Psicología del Deporte. Para saber cómo vivió psicológicamente un punto concreto necesitaríamos escuchar su relato.

El interés de analizar estas situaciones está en lo que podemos aprender de ellas y trasladar a otros niveles deportivos.

Porque esta relación entre desafío y capacidad también aparece en un jugador de cantera, en una persona que prepara su primera maratón o en un equipo que empieza a competir ante rivales más exigentes.

En el artículo sobre psicología deportiva en el tenis explico cómo podemos preparar la atención y las decisiones entre puntos, especialmente cuando aparecen errores, presión o dificultades para recuperar el ritmo del partido.

Por qué importa que los jóvenes deportistas lo pasen bien

Cuando trabajamos con jóvenes deportistas, conocer qué les hace disfrutar nos proporciona información muy valiosa.

McCarthy y Jones estudiaron las fuentes de disfrute de niños de entre 7 y 12 años que practicaban deporte.[2]

Entre sus experiencias aparecían las sensaciones del movimiento, las amistades, el reconocimiento de sus capacidades, los desafíos y el aprendizaje.

También describían situaciones desagradables relacionadas con el castigo por los errores, determinadas formas de presión y las relaciones negativas durante la práctica deportiva.

Los investigadores encontraron diferencias entre los participantes de distintas edades. Las experiencias que hacen disfrutar a un niño pueden cambiar conforme crece, aprende y desarrolla nuevas expectativas.

Otra investigación, una revisión sistemática con metaanálisis publicada por Zhang y colaboradores, encontró una relación positiva clara entre el disfrute deportivo y la intención de continuar practicando deporte entre jóvenes.[3]

El entorno también cuenta. El apoyo de entrenadores, compañeros y familias forma parte de las condiciones que pueden influir en la experiencia deportiva.

Estos resultados tienen una aplicación directa en nuestro trabajo: necesitamos conocer cómo viven su actividad los jóvenes deportistas.

Podemos interesarnos por qué les ha gustado del entrenamiento, qué ejercicio les ha resultado estimulante, qué dificultades han encontrado o qué les gustaría aprender.

Las respuestas nos ayudan a comprender mejor sus necesidades y a preparar experiencias ajustadas a su etapa deportiva.

En el artículo sobre los beneficios psicológicos del deporte desarrollo también la relación entre actividad física, bienestar, motivación y entorno social.

Qué sabemos sobre flow y rendimiento deportivo

El flow se ha investigado por su relación con las actuaciones excelentes.

Harris y colaboradores reunieron 22 estudios sobre flow y rendimiento, realizados en tareas deportivas y videojuegos. Encontraron una asociación positiva de magnitud moderada entre ambas variables (r = 0,31).[4]

En estos estudios, las experiencias de flow y el rendimiento aparecen relacionados. Se continúa investigando cómo se influyen entre sí y qué mecanismos explican esa relación.

También conocemos otras experiencias psicológicas durante actuaciones extraordinarias.

Christian Swann y colaboradores han estudiado los estados clutch, que describen determinados momentos de alto rendimiento bajo presión en los que el deportista mantiene una implicación deliberada y una intensa concentración en su objetivo.[5]

En una competición podemos vivir momentos de gran fluidez y otros en los que necesitamos realizar un esfuerzo consciente para encontrar la siguiente solución.

La preparación psicológica puede ayudarnos a responder en ambos escenarios.

Un tenista necesita recursos para aprovechar los momentos en los que todo parece encajar y también para recuperar su atención después de una doble falta o un juego complicado.

Un corredor puede encontrar un ritmo cómodo durante varios kilómetros y necesitar reajustar su estrategia cuando aparecen la fatiga o las dificultades.

Cómo trabajar la atención y la respuesta ante las dificultades

Las dimensiones del flow nos ofrecen referencias interesantes para organizar el entrenamiento.

Podemos ajustar la dificultad de una tarea, establecer objetivos comprensibles y proporcionar información que permita al deportista revisar cómo está actuando.

También podemos trabajar habilidades psicológicas específicas. Una de ellas es aprender a reconocer dónde necesitamos poner nuestra atención y qué hacer cuando cambia la situación.

Misión Foco: elegir, sostener y recuperar la atención

En Rookie Soul hemos desarrollado Misión Foco, una experiencia interactiva para practicar diferentes operaciones atencionales.

La actividad comienza con una secuencia de señales que seguimos mientras aparecen distracciones. Después incorpora presión de tiempo y, en su nivel más avanzado, cambios de regla e interferencias visuales y auditivas.

El ejercicio permite experimentar qué sucede cuando tenemos que encontrar una señal, mantenerla como referencia o cambiarla porque la tarea ha dejado de ser la misma.

Después, la herramienta permite elegir una situación real para llevar lo practicado al entrenamiento.

Un tenista puede necesitar reconocer la posición del rival antes de decidir qué golpe utilizar. Un corredor puede atender a referencias de ritmo y sensaciones que cambian durante el recorrido.

La herramienta incluye una misión de campo para preparar esa transferencia y revisarla después.

Conocer y utilizar Misión Foco

La mejor jugada está en ti: responder después del error

Durante un partido también hay situaciones que alteran nuestra atención.

Una doble falta, un lanzamiento fallado o una transición que sale peor de lo previsto pueden influir en la siguiente decisión.

La mejor jugada está en ti trabaja precisamente lo que ocurre después del error.

La herramienta propone dos rondas interactivas en las que aparecen fallos y nuevas decisiones mientras la actividad continúa.

Entre ambas rondas podemos revisar qué ocurrió, cómo interpretamos el error, dónde se desplazó nuestra atención y qué información queremos utilizar en la siguiente oportunidad.

Después preparamos una aplicación para una situación deportiva real.

Ambas Rookie Tools tienen funciones complementarias. Nos permiten experimentar y practicar habilidades concretas, que después necesitan trasladarse al entrenamiento.

La investigación sobre intervenciones destinadas específicamente a favorecer el flow todavía tiene limitaciones. Goddard y colaboradores revisaron 29 estudios y encontraron evidencia insuficiente para identificar una técnica fiable que permita provocar deliberadamente este estado.[6]

En nuestro trabajo podemos observar las habilidades que practicamos, cómo las utilizamos y qué decisiones nos ayudan a responder mejor a una tarea. El flow es una experiencia que puede aparecer durante la actividad, sin necesidad de convertirla en el objetivo de cada ejercicio.

En consulta llevamos ese trabajo a las situaciones concretas de cada deportista: el punto que se escapa, el kilómetro en el que cuesta mantener la atención o el partido en el que el rival cambia el ritmo.

Cómo se estudia el flow en Psicología del Deporte

Para investigar estas experiencias disponemos de instrumentos específicos.

Jackson y Eklund desarrollaron la Flow State Scale-2 (FSS-2), un cuestionario de 36 ítems que recoge información sobre las nueve dimensiones del flow experimentadas en una actividad.[1]

También desarrollaron la Dispositional Flow Scale-2 (DFS-2), orientada a estudiar con qué frecuencia una persona experimenta flow en su actividad habitual.

La diferencia es útil: una cosa es lo que hemos vivido en una situación concreta y otra nuestra tendencia a experimentar ese tipo de estados.

En 2019, Hernandez y Voser estudiaron una adaptación brasileña de la FSS-2 con 366 deportistas universitarios de fútbol sala, balonmano, voleibol y rugby.[7]

Estas investigaciones permiten conocer mejor la experiencia de los deportistas y seguir mejorando los instrumentos con los que la estudiamos.

Cuando analizamos a Alcaraz desde fuera, contamos con su juego y las conductas que podemos observar. Una evaluación de su experiencia psicológica requeriría información del propio jugador.

Disfrutar también cuando las cosas cuestan

En las entrevistas sobre Alcaraz también hablamos de las lesiones, la irregularidad y las dificultades que atraviesan incluso los deportistas de élite.

Podemos disfrutar profundamente de un deporte y enfadarnos después de fallar. Podemos sentir frustración durante un partido y terminar satisfechos por cómo hemos respondido a las dificultades.

Por eso, cuando trabajamos con deportistas, resulta útil conocer su experiencia completa.

Hay una pregunta sencilla que podemos incorporar al terminar un entrenamiento:

¿Qué es lo que más has disfrutado hoy?

Quizá la respuesta tenga que ver con un compañero, una buena ejecución, un ejercicio nuevo o una dificultad que ha conseguido resolver.

A partir de ahí podemos hablar de qué le resultó interesante, qué recursos utilizó y qué le gustaría seguir trabajando.

Es una forma de conocer mejor a la persona y de preparar el siguiente entrenamiento con información que va más allá del resultado.

Psicología del Deporte aplicada a tu entrenamiento y competición

Desde Rookie Soul trabajo con deportistas, entrenadores y organizaciones para preparar las demandas psicológicas que aparecen durante el entrenamiento y la competición.

La atención, la confianza, la percepción de los desafíos, la toma de decisiones y la manera de vivir el deporte pueden formar parte de ese trabajo.

Cuando un deportista llega con una dificultad de concentración o siente que compite de manera diferente a como entrena, empezamos por conocer situaciones concretas: cuándo aparece esa dificultad, qué está haciendo, qué información utiliza y cómo responde.

A partir de ahí podemos preparar recursos, llevarlos al entrenamiento y revisar su aplicación, coordinándonos con su entrenador cuando corresponde.

Trabajo presencialmente en Las Tablas, Madrid, y también online.

Para seguir leyendo

Otra entrevista en El Confidencial

Referencias científicas

  1. Jackson, S. A. y Eklund, R. C. (2002). Assessing flow in physical activity: The Flow State Scale–2 and Dispositional Flow Scale–2. Journal of Sport & Exercise Psychology, 24(2), 133–150. DOI.
  2. McCarthy, P. J. y Jones, M. V. (2007). A qualitative study of sport enjoyment in the sampling years. The Sport Psychologist, 21(4), 400–416. DOI.
  3. Zhang, M., Wang, X.-C. y Shao, B. (2022). Predictors of Persistent Participation in Youth Sport: A Systematic Review and Meta-Analysis. Frontiers in Psychology, 13, 871936. DOI.
  4. Harris, D. J., Allen, K. L., Vine, S. J. y Wilson, M. R. (2023). A systematic review and meta-analysis of the relationship between flow states and performance. International Review of Sport and Exercise Psychology, 16(1), 693–721. DOI.
  5. Swann, C., Crust, L. y Vella, S. A. (2017). New directions in the psychology of optimal performance in sport: Flow and clutch states. Current Opinion in Psychology, 16, 48–53. DOI.
  6. Goddard, S. G., Stevens, C. J., Jackman, P. C. y Swann, C. (2023). A systematic review of flow interventions in sport and exercise. International Review of Sport and Exercise Psychology, 16(1), 657–692. DOI.
  7. Hernandez, J. A. E. y Voser, R. da C. (2019). Validity Evidence for the Flow State Scale-2 with University Athletes. Paidéia, 29, e2909. DOI.

José Ortiz Gordo · Psicólogo del Deporte

Psicólogo colegiado en el COP Madrid y acreditado como Psicólogo Experto en Psicología del Deporte. Entrenador Nacional de Triatlón. Trabajo con deportistas, entrenadores y organizaciones, presencialmente en Las Tablas (Madrid) y online. Mi trayectoria y formación.