Puede que ya tengas plaza en una universidad de Estados Unidos y falten unos meses para el vuelo. La maleta, los papeles y la matrícula ocupan casi todo el tiempo, y es fácil dejar para después lo que más pesa por dentro: cómo será ese equipo, quién te recibirá, qué esperan de ti en clase y en los entrenamientos, cómo vas a vivir estar a miles de kilómetros de casa.
Prepararte para estudiar en Estados Unidos incluye también esa parte, la de las personas y las expectativas. Aquí encontrarás una forma sencilla de empezar: conocer con antelación a la gente de tu nuevo mundo, ordenar lo que sabes y lo que todavía no, y dibujar quién puede apoyarte. Si aún estás eligiendo universidad, una buena puerta de entrada es elegir universidad en Estados Unidos.
1. Conocer a tu gente antes de llegar
Antes de llegar, puedes empezar a conocer las costumbres, el lenguaje y las referencias de tu futuro equipo. En psicología social, la socialización anticipada describe cómo una persona empieza a adoptar las normas que atribuye a un grupo al que aspira a pertenecer. Ocurre cuando alguien que quiere ser médico empieza a hablar con el vocabulario de los médicos, o cuando una persona que va a entrar en un equipo ya conoce sus costumbres, sus bromas y su forma de entrenar. Al llegar, ese mundo puede resultarle menos nuevo: puede reconocer nombres y referencias y tener una idea de lo que se espera.
Por ejemplo, en una situación hipotética, una nadadora se incorpora en otoño a un equipo universitario. Durante el verano sigue las cuentas del equipo y ve cómo celebran una victoria, quién anima más desde la grada, qué tono usa la entrenadora en sus mensajes. En LinkedIn descubre que una de sus futuras profesoras investiga sobre un tema que le interesa. Cuando llega, varios nombres ya le suenan.
Algunas posibilidades concretas:
- Consultar perfiles públicos de estudiantes que comparten tu universidad, tu carrera, tu deporte o tus intereses.
- Seguir las cuentas oficiales de la universidad y de su departamento deportivo, para ver el ambiente, los eventos y las noticias del campus.
- Mirar las cuentas del equipo al que vas a incorporarte: sus competiciones, quiénes lo integran y cómo se comunican.
- Conocer a las entrenadoras y los entrenadores a través de lo que ellos y la universidad publican.
- Buscar en LinkedIn a quienes podrían ser tus profesores, y leer qué enseñan y en qué investigan.
Estas son posibilidades para explorar el entorno. Puedes elegir las que te resulten útiles y utilizar los canales que la universidad facilite, sin necesidad de abrir conversaciones en perfiles personales.
Un estudio con estudiantes internacionales encontró que quienes usaron más las redes durante la preparación llegaron con redes de contactos más amplias, aunque no estudió a deportistas ni demuestra que las redes mejoren la adaptación. Úsalas para preparar preguntas y confirma las condiciones con las personas responsables.
Con la universidad ya elegida, puedes pedir al coach que te indique cómo contactar con futuros compañeros o con otros deportistas internacionales. Cuando un contacto forme parte del proceso de recruiting de la NCAA, sus calendarios y modalidades varían según el deporte y la división. La información oficial de la NCAA puede orientar esa consulta; las dudas de tu caso se pueden confirmar con la universidad y con quien te acompañe en el proceso. Si todavía eres menor de edad, es una conversación que conviene tener en familia.
2. La adaptación empieza antes del vuelo
El documento de posición de la Sociedad Internacional de Psicología del Deporte señala que, en las transiciones culturales, la adaptación empieza antes del traslado y propone preparar contactos, información y apoyo emocional. Cada uno de esos tres ingredientes se entiende mejor con un ejemplo.
Los contactos son personas concretas. Por ejemplo, podrías recibir la bienvenida de un futuro compañero de equipo o hablar por videollamada con otra deportista internacional de la misma universidad.
La información son los detalles que organizan la vida: cómo se combinan los horarios de clase y de entrenamiento, dónde se vive, cómo se come, cómo se llega al campus.
El apoyo emocional es tener a alguien, en casa o allí, con quien poder contar cómo vas, también los días en que se echa de menos el entorno de siempre.
3. Tres papeles a la vez
Al llegar puedes encontrarte siendo tres cosas al mismo tiempo: estudiante, deportista y persona que vive en otro país. Cada papel suele traer sus propias reglas. En clase se espera una forma de participar, en el equipo una forma de entrenar y de relacionarse, y fuera una forma de vivir que quizá no sea la tuya. Una revisión de estudios cualitativos sobre deportistas internacionales en la División I de la NCAA propone que estos tres papeles se negocian a la vez.
Un martes podría reunir una clase en inglés a las ocho, un entrenamiento por la tarde, una cena en la que no sabes bien qué esperan de ti y una llamada con tu familia que llega tarde por la diferencia horaria.
4. Qué sé, qué supongo y qué me falta
Una forma sencilla de ordenar la preparación es una página con tres columnas. En la primera, lo que sabes con seguridad, por ejemplo el nombre de la universidad y de tu entrenador. En la segunda, lo que supones: que el equipo será muy competitivo, que habrá ayuda para quienes vienen de fuera. En la tercera, lo que te falta saber y quién podría contestarte.
La tercera columna puede convertirse en una lista de preguntas para el entrenador, para estudiantes que ya están allí o para la oficina de estudiantes internacionales. En un estudio con diez tenistas internacionales, cinco contaron que habían llegado con poca o ninguna información. Es un grupo pequeño, pero ilustra por qué conviene ir a buscar esa información con las preguntas ya preparadas.
Cuando hay cosas que todavía no se pueden saber, puedes ampliar esta parte en el artículo sobre cómo gestionar la incertidumbre.
5. Tu mapa de apoyos
Además de la lista de preguntas, puede servir un mapa sencillo que reúna, para cada necesidad, a la persona a la que podrías recurrir: una duda deportiva, una duda de clases, una ayuda práctica como el banco, el médico o el transporte, un momento en que no te sientes bien y alguien de casa que quiera saber cómo estás. Si una de esas casillas queda vacía, es una pista de dónde convendría buscar a una persona antes de viajar.

Si además quieres trabajar qué buscas en esta nueva etapa y qué primer paso te corresponde ahora, puedes explorar la Carta de Navegación.
6. La vida diaria también cuenta
Dónde comprar comida, cómo pedir un justificante o cómo moverte por la ciudad son cuestiones que quizá tendrás que resolver en otro idioma. Puedes revisar antes de salir cuáles de esas gestiones ya haces por tu cuenta y cuáles sueles dejar en manos de tu familia. A partir de ahí, tiene sentido practicar algunas aquí y preguntar cómo funcionan allí.
Por ejemplo: ¿cómo organizarías una semana con clases, entrenamientos y un desplazamiento? ¿Qué gastos cotidianos necesitas conocer? ¿A quién preguntarías por las comidas, la residencia o el transporte? Son preguntas de preparación; las respuestas concretas corresponden a tu universidad y a los profesionales responsables de cada área.
7. Familia y distancia
Es posible acordar antes de viajar cuándo y cómo se hablará: con qué frecuencia, a qué hora por la diferencia horaria y qué se contará en las llamadas. Puede ser útil dejar acordado que también hay espacio para contar un mal día. La familia puede acompañar y ayudarte a pensar, mientras tú mantienes el contacto directo con el coach, el profesorado y los responsables de la universidad.
8. Echar de menos el hogar
Echar de menos el hogar puede formar parte de la experiencia de vivir fuera y puede aparecer incluso antes de la separación. La ilusión por viajar y la tristeza por separarte de personas importantes pueden convivir. Puedes anticipar qué cosas te gustaría mantener de tu vida en casa y con quién querrías hablar cuando necesites apoyo. Si el malestar es intenso, persiste o dificulta tu vida diaria, puedes recurrir a los servicios de salud o atención psicológica del campus y compartirlo con alguien de confianza.
Psicología del Deporte · Antes de viajar
9. Preparar tu salida con acompañamiento
He acompañado a deportistas en esta decisión y en su llegada a universidades de Estados Unidos; de ese trabajo salen las preguntas de este artículo.
En sesión podemos trabajar tus expectativas, las preguntas pendientes, tu autonomía en el día a día y el mapa de apoyos con el que te gustaría viajar. También podemos preparar la conversación con tu familia y cómo acompañaros a distancia.
El objetivo es concretar una preparación ajustada a tu situación, tu deporte y tu universidad. El viaje traerá experiencias nuevas; este trabajo puede dejarte preguntas y acuerdos a los que volver cuando los necesites.
Las sesiones pueden ser presenciales en Las Tablas, Madrid, u online. Puedes consultar el formato y las condiciones para valorar si este acompañamiento encaja con lo que buscas.
Si eres madre o padre y quieres pensar cómo acompañar esta etapa sin ocupar su lugar, también puedes escribirme.
Más información sobre mi trabajo en Psicología del Deporte
José Ortiz Gordo · Psicólogo Experto en Psicología del Deporte
Fuentes para ampliar
- Dawson, E. M. y Chatman, E. A. (2001). Reference group theory with implications for information studies: a theoretical essay. Information Research, 6(3).
- Stambulova, N., Ryba, T. V. y Henriksen, K. (2021). Career development and transitions of athletes: the International Society of Sport Psychology Position Stand Revisited. International Journal of Sport and Exercise Psychology, 19(4), 524-550.
- Forbush, E. y Foucault-Welles, B. (2016). Social media use and adaptation among Chinese students beginning to study in the United States. International Journal of Intercultural Relations, 50, 1-12.
- NCAA. Recruiting (página oficial, consultada el 8 de octubre de 2026).
- Terzis, L. y Beasley, L. (2023). International Student-Athletes’ Psychological and Sociocultural Adjustment Experiences: A qualitative interpretive meta-synthesis. Advances in Social Work, 22(3), 1116-1140.
- Swim, N., Lee, Y. y Hums, M. A. (2023). “Sorry, I’m not from here!”: Female international student-athletes’ transitions into college athletics in the United States. Frontiers in Psychology, 14, 1103194.
- Thurber, C. A. y Walton, E. A. (2012). Homesickness and adjustment in university students. Journal of American College Health, 60(5), 415-419.
Las investigaciones citadas recogen contextos y grupos concretos. El esquema de preparación es una propuesta de orientación profesional, adaptada a las preguntas de esta etapa.



